EL DESPACHO

Establecido en la población de Garrucha (Almería) en mayo de 2001, este despacho ha alcanzado una merecida reputación basando su trabajo en valores tradiciones, como la excelencia, la dedicación y mimo al cliente, la empatía, la especialización y un cuidado post seguimiento del asunto, en especial cuando se ha tratado de relaciones familiares modificadas.

Actuamos tanto judicial como extrajudicialmente.

Más de la mitad de los asuntos que nos encargan tienen un elemento internacional, por lo que, a lo largo de los años, nos hemos ido formando en legislaciones extranjeras y en especial en normativa europea sobre competencia y leyes aplicables, lo que nos permite asumir con profesionalidad y eficacia cualquier asunto judicial y extrajudicial en un espacio europeo judicial, contando con la colaboración de una red europea de abogados especializados en el área de que se trate.

Nuestro objetivo es ofrecer atención y asesoramiento legal de alta calidad por lo que una de nuestra prioridad es la formación continua y la colaboración multidisciplinar con otros despachos y compañeros especializados en las materias en las que este despacho no lo está, así como con profesionales de otras áreas, esto es, trabajadores sociales, psicólogos, terapeutas, mediadores o médicos. Solo así podemos dar ayuda legal y acompañamiento de excelente calidad a nuestros clientes en sus distintos procesos. Contamos para ello con una red de colaboradores tanto en España como en Europa, Reino Unido y Latinoamérica.

Desde hace más de una década, el despacho se dedica casi en exclusiva al DERECHO DE FAMILIA y todo lo concerniente a esta, como derechos sucesorios, adopción y acogimiento, derechos de los abuelos, reconocimientos de paternidad, pactos prematrimoniales, regulación de guardas, custodias contactos y alimentos tras la ruptura de uniones no matrimoniales y separaciones, divorcios y nulidades de uniones matrimoniales, abogando por soluciones amistosas, desde un plano de igualdad de la pareja y siempre en defensa de los menores.

Siempre que es posible, antes de la iniciación de un proceso judicial, aplicamos técnicas alternativas de resolución de conflictos como la mediación, la negociación o la práctica colaborativa, puesto que no queremos ganar juicios sino resolver conflictos.

Hablamos español e inglés, y todas nuestras comunicaciones escritas con clientes extranjeros lo son también en inglés.

Manejamos con soltura las nuevas tecnologías, y atendemos a nuestros clientes por distintos medios además del presencial. Mantenemos reuniones vía Moodle, Skype, Zoom, video WhatsApp y otras plataformas, además de responder consultas simples por correo electrónico, de forma que evitamos desplazamientos innecesarios al tiempo que conservamos la atención personalizada.